Se expuso la problemática de las trabajadoras de casas particulares, quienes sufren la falta de derechos y son consideradas "invisibles" para el Estado, a pesar de ser un universo de un millón y medio de personas.
Se señaló que el Estado determina salarios de indigencia que no alcanzan para cubrir la canasta básica, y que la negociación salarial es imposible debido a la subordinación de poder.
Se destacó que el 78% de estas trabajadoras se encuentran en situación de informalidad, sin registro, lo que agrava su vulnerabilidad y las expone a condiciones de "esclavitud".