Inspirada en el modelo de "super illes" de Barcelona, Berlín ha implementado el concepto de "supermanzanas" para transformar barrios residenciales con alto tráfico y escaso espacio verde. Estas supermanzanas buscan reducir drásticamente la circulación de vehículos, priorizando el transporte a pie y en bicicleta.
La iniciativa, que ha recibido apoyo político, promueve la creación de zonas de bajas emisiones y el reverdecimiento de los espacios urbanos. En el barrio de Kreuzberg, se han aprobado 35 supermanzanas, evidenciando una creciente disposición ciudadana a adoptar modos de transporte más sostenibles.