El Banco de Japón elevó sus tipos de interés de referencia a corto plazo del 0,75% al 1%, marcando el nivel más alto desde 1995. Esta decisión se tomó en el marco de una reunión mensual sobre política monetaria, a pesar de la ausencia de su gobernador, Causo Hueda, hospitalizado.
El aumento de las tasas de interés responde a la subida de precios de la energía, influenciada por la guerra en Oriente Medio. A pesar de los esfuerzos por alcanzar un acuerdo de paz, las consecuencias económicas de este conflicto aún se están manifestando.