Uruguay ataca con varios jugadores, incluyendo a Varela, Zanabria y Valverde, mientras Ugarte se posiciona como tercer central para dar apoyo. Se observa una dinámica ofensiva del equipo celeste, buscando generar opciones claras de gol.
A pesar de la presión uruguaya, Arabia Saudita se defiende con orden, y Ugarte cumple un rol defensivo clave al retroceder y permitir que otros jugadores se sumen al ataque. La estrategia uruguaya busca desequilibrar con la presencia de varios hombres en campo rival.