Uruguay domina la posesión del balón y ataca en campo de Arabia Saudita. Ugarte cumple un rol importante en el armado de juego y en la recuperación, permitiendo que el equipo mantenga la presión ofensiva.
A pesar del dominio uruguayo, Arabia Saudita se defiende con solidez, buscando enfriar el partido y mantener su ventaja. La estrategia del equipo saudí se basa en una defensa organizada y en aprovechar las oportunidades de contraataque.