El tasador admira el reloj, destacando su cuadrante blanco, números romanos y que es automático, además de que la madre de la persona lo cuidaba muy bien. También observa un "huevito" que, si bien es lindo, no tiene marca ni sello, lo que le resta valor comercial como pieza antigua.
El tasador explica que, aunque el oro y las piedras del "huevito" tienen valor, no se considerará una pieza antigua por ser un diseño moderno. Sin embargo, se sumará al monto total. Teniendo en cuenta la calidad de las piedras y las piezas, ofrece un total de 5.200.000 pesos.