Se recuerda un ritual realizado por las participantes en Gran Hermano, donde se bañaron desnudas para salir de placa. Maglú también participó en este ritual, aunque con menos audacia.
La conversación vuelve a la placa final y a la definición de quién se va. Se menciona la posibilidad de que Campanita o Zunino abandonen la casa, generando expectativa.
Se introduce la idea de una nueva pareja interesada en comprar la casa de Gran Hermano, lo que añade un elemento inesperado a la trama del programa.