Una denuncia judicial por presuntas irregularidades en la votación de Gran Hermano, impulsada por los fans de "Furia", ha llevado a un peritaje en las empresas involucradas. Se sospecha que la compra masiva de votos a través de una plataforma podría haber influido en el resultado, beneficiando a ciertos participantes como Furia. La justicia solicitó información a las empresas, pero estas argumentan que la base de datos de seis años ya no está disponible.
Se cuestiona la veracidad de los resultados de Gran Hermano, ya que se afirma que la apertura y cierre de las votaciones dependen de la decisión de una persona, permitiendo que el dinero siga ingresando mientras los votos se registran en un corto período. Marina Calabró coincide en que el "manoseo" del programa y la equivocación en la elección de participantes generaron estas sospechas.
Adicionalmente, se retoma la teoría de un posible arreglo entre la producción y Andrea del Boca para favorecer a Manu como ganador. A pesar de las negativas de Santiago del Moro, la credibilidad del reality se ve comprometida por estas denuncias y la percepción de manipulación.