Adolfo Pérez Esquivel lamentó la partida de Tati Almeida, a quien definió como una "madre que dejó muchas marcas en el caminar del pueblo" en defensa de los derechos humanos.
Destacó la coherencia de Almeida y de las Madres de Plaza de Mayo en su lucha por saber qué pasó con sus hijos y por construir un mundo mejor, resaltando su ejemplo de resistencia y la importancia de que las nuevas generaciones comiencen a hacer memoria.
Pérez Esquivel subrayó que Tati Almeida fue una mujer coherente entre el decir y el hacer, y que su legado de lucha por la verdad y la justicia debe ser continuado.