Un doloroso recuerdo de la \u00e9poca colonial resurgi\u00f3 en Groenlandia: miles de mujeres fueron esterilizadas forzosamente por el sistema de salud dan\u00e9s en los a\u00f1os 60, bajo la excusa de controlar la alta tasa de natalidad.
A unas 4.000 mujeres se les coloc\u00f3 un DIU sin pleno consentimiento informado, y algunas ni siquiera sab\u00edan del procedimiento. Los casos han sido calificados como traum\u00e1ticos y violatorios de los derechos humanos.
Tras a\u00f1os de silencio, la primera ministra danesa ofreci\u00f3 disculpas y viaj\u00f3 a Nuuk para reunirse con las afectadas, reconociendo la necesidad de abordar estas heridas culturales y pol\u00edticas.