Se comenta la tendencia de un Mundial con muchos goles y estadios llenos, a pesar de que algunos partidos, como el de España contra Cabo Verde, resultaron sorpresivos.
Se destaca el nivel de jugadores como Pulisic y la influencia de entrenadores como Pochettino, así como la importancia de la liga norteamericana. Se hace una mención sobre el sistema de FIFA que beneficia partidos de baja demanda con precios accesibles.