El seleccionado de Cabo Verde protagonizó una de las grandes sorpresas del Mundial al empatar con España, uno de los máximos candidatos al título. El partido, disputado en un clima de gran expectativa, finalizó 2 a 2, desatando la euforia entre los hinchas caboverdianos.
El arquero Josimar Díaz, apodado "Bosinha", fue la figura sobresaliente del encuentro, multiplicándose en atajadas para mantener a su equipo en partido. Los festejos se extendieron en la comunidad caboverdiana en Argentina, donde el resultado fue vivido con una emoción desbordante.
Este empate histórico para Cabo Verde, en su primera participación mundialista, representa un hito de gran significado. La comunidad de inmigrantes y descendientes en Argentina celebró la hazaña como una victoria, reafirmando el espíritu de lucha y esperanza de su pueblo.