Moria Casán reflexionó sobre la salud mental de los jóvenes en un contexto de alta exposición en redes sociales, durante el cumpleaños de su nieta Elena. Destacó la importancia de expresar afecto y reconocimiento, sugiriendo que muchos jóvenes no reciben suficiente validación.
Casán relató una anécdota en la fiesta donde, al dirigirse a los adolescentes, enfatizó el cariño y la necesidad de ser queridos. Su intervención generó una reacción de algarabía, lo que la llevó a reflexionar sobre la posible falta de expresiones de afecto que reciben habitualmente.
La conversación derivó en un análisis sobre la segmentación del consumo de contenidos en la era digital y cómo los algoritmos refuerzan las preferencias individuales, limitando la exposición a contenidos diversos. Esto podría explicar la desconexión entre generaciones sobre la popularidad de ciertas figuras, como el recordado influencer Gaspi.