Se analiza la persistencia de la teoría de los dos demonios y los intentos de gobiernos como los de Macri y Milei por relativizar la memoria histórica y los derechos humanos.
Se contrapone a estos intentos la sólida conciencia del pueblo argentino, evidenciada en las movilizaciones del 24 de marzo y los homenajes a las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo.
Se concluye que, a pesar de los esfuerzos por negar o distorsionar el pasado, el pueblo argentino sigue acompañando la lucha por la memoria, verdad y justicia, honrando el legado de figuras como Tati Almeida.