Se analiza la persistencia de la teoría de los dos demonios en el discurso político actual, en contraste con el legado de lucha por la memoria, verdad y justicia representado por figuras como Tati Almeida.
Se señala que, a pesar de los intentos de gobiernos anteriores y del actual por socavar la memoria histórica, el pueblo argentino demuestra una fuerte conciencia sobre las atrocidades de la dictadura y la importancia de la lucha de las Madres y Abuelas.
Se enfatiza la necesidad de mantener vivo el legado de Tati Almeida y continuar la pelea por los derechos humanos, recordando a los 30.000 desaparecidos.