Se relata la historia de José en Egipto, quien administró la abundancia de grano durante siete años de prosperidad, anticipando siete años de escasez.
José, figura del Mesías, fue vendido por sus hermanos y tratado como esclavo, pero a pesar de las injusticias, logró que la cárcel prosperara, demostrando la presencia de Dios.
La narrativa compara la opresión de los hebreos en Egipto con situaciones actuales de trabajo esclavo y explotación, donde el sufrimiento y el estrés dificultan ganar el sustento.