Las consecuencias humanitarias de la guerra en Líbano son graves, con 3.783 muertos y casi 11.700 heridos desde el inicio de la ofensiva de Hezbollah el 2 de marzo. Estas cifras fueron confirmadas por el Centro de Operaciones de Emergencia Sanitaria del Ministerio de Salud Pública.
A pesar del acuerdo entre Estados Unidos e Irán, no hay garantías de que cesen los enfrentamientos entre Israel y Hezbollah. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, no ha dado garantías al respecto.