Las consecuencias humanitarias de la guerra en Líbano son graves, con un saldo de 3.783 muertos y casi 11.700 heridos desde el inicio de la ofensiva de Hezbollah el 2 de marzo, en medio del fuego cruzado con Israel.
El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, celebró el acuerdo de paz alcanzado entre Estados Unidos e Irán, calificándolo como un paso decisivo hacia una solución pacífica del conflicto. El acuerdo contempla un alto el fuego inmediato y la reapertura del Estrecho de Ormuz, con miras a futuras negociaciones.