La discusión sobre la película de Rodrigo continuó, con Betty Olave expresando su malestar por cómo se retrata al cantante, sintiendo que no es el Rodrigo que ella conoció. Se enfatizó la diferencia entre la figura pública del ídolo y la persona privada para su familia.
Se cuestionó la aparición de nuevos testimonios y supuestos romances, sugiriendo que algunos "satélites" buscan capitalizar la figura de Rodrigo. Se reafirmó que el gran amor de Rodrigo fue la música, seguido por Alejandra Romero y, en menor medida, Patricia Pacheco.