Los expolicías Lucas y Ariel comentan sobre la presunta corrupción en el sistema judicial y policial de Córdoba, mencionando al fiscal Garzón y al fallecido exgobernador José Manuel de la Sota.
Se critica la actuación de Garzón, a quien acusan de "armar causas" y de no investigar a pesar de contar con pruebas. Hacen referencia a un caso donde supuestamente se involucró a Mercado, quien estaría preso, y cuestionan la impunidad con la que actúan ciertos funcionarios. Se menciona que Garzón recibe "causas bonitas" y que su actuación es cuestionada por los propios policías.
Además, se habla de la existencia de médicos que atienden a delincuentes en clínicas privadas y de la venta de información sobre accidentes de tránsito a abogados. Se denuncia que la policía tiene conocimiento de estas irregularidades pero no puede actuar de oficio, y que las denuncias de ciudadanos comunes no son tomadas en cuenta si no son "damnificados directos".