El seleccionado de Estados Unidos debutó en el torneo con una contundente victoria sobre Paraguay, sorprendiendo a propios y extraños por su nivel de juego. El equipo dirigido por el entrenador Pochettino mostró un rendimiento excepcional, calificándolo como el mejor partido de la era Pochettino.
La actuación estadounidense dejó una grata impresión, jugando un fútbol vistoso y efectivo que conectó con el público. Por otro lado, Paraguay tuvo una actuación muy por debajo de lo esperado, mostrando un equipo perdido y sin respuesta ante el dominio del rival. Las críticas en Paraguay apuntan al entrenador, conocido como "el filósofo", por la pobre actuación de su equipo.