El inicio del Mundial ha presentado sorpresas, con empates inesperados como el de Brasil contra Marruecos y la derrota de Estados Unidos ante Paraguay. Estos resultados desafían las expectativas iniciales y demuestran la paridad de algunos equipos.
El empate de Brasil se considera lógico dada la fortaleza de Marruecos, que ha demostrado un buen nivel en competencias recientes. Sin embargo, la derrota de Paraguay ante Estados Unidos, y la forma en que se produjo, generó sorpresa por la vulnerabilidad defensiva mostrada por el equipo de Alfaro.