Se afirma que el comportamiento sexual tiene trascendencia eterna y que el pecado sexual tiene sus raíces en el corazón, tal como lo indica la palabra de Dios.
Se advierte que el diablo miente al sugerir que Dios puede usar el pecado sexual para beneficio propio, y se recalca la verdad bíblica de que la inmoralidad sexual no beneficia a un hijo de Dios. Se invita a suscribirse al canal de YouTube "Iglesia de la Ciudad" para recibir notificaciones.