Se reitera la falta de diálogo y contención como problemas cruciales en la crianza de los adolescentes. La comunicación fluida permite a los padres registrar y comprender las necesidades de sus hijos.
El contexto familiar, incluyendo la presencia de ambos padres o un adulto responsable, es fundamental para el desarrollo personal del adolescente. La escuela y los grupos de pertenencia también juegan un rol importante, pero la familia sigue siendo el pilar fundamental.