Se argumenta que defender a Adorni, españoles, créditos hipotecarios o el caso Lida implica defender a "chorros".
El presidente Milei considera que las dudas sobre la defensa de Adorni no implican culpabilidad, pero se cuestiona la imagen del gobierno ante estas contradicciones.
Se menciona la posibilidad de que Adorni sea enviado a un consulado en el exterior como una "salida elegante" o exilio político, lo que requeriría la aprobación del presidente y el ministro de Relaciones Exteriores.