El programa abordó un conflicto entre Marixa y Alejandra Romero, expareja de Rodrigo, y el entorno del cantante. Se especuló sobre los motivos de la tensión, incluyendo posibles celos o rivalidades pasadas relacionadas con la figura de Rodrigo.
Marixa expresó su hartazgo ante lo que considera mentiras y ataques, manifestando que nunca pidió la conducción de ningún programa ni se metió con nadie. La discusión giró en torno a un mensaje de Alejandra hacia Marixa, a quien supuestamente no le respondió, generando intriga sobre el motivo de su silencio.
Los panelistas intentaron desentrañar la raíz del conflicto, sugiriendo que podría estar vinculado a la forma en que Marixa fue tratada en el pasado por el entorno de Rodrigo, sintiéndose "relegada" o "ninguneada" tras la muerte del cantante, especialmente en comparación con otras figuras como Patricia Pacheco (madre de su hijo) y Alejandra Romero (la última pareja).