Se cuestionó la enseñanza actual de las matemáticas en Argentina, criticando el abandono de métodos explícitos y el uso de enfoques como la enseñanza horizontal de sumas, que no han demostrado ser superiores.
Se destacó la importancia de los manuales escolares, como los de Singapur, que ofrecen una enseñanza paso a paso, explícita y con ejercicios prácticos. Se señaló que en Argentina se han abandonado estos manuales, dificultando el aprendizaje autónomo de los estudiantes.
Se criticó la falta de evaluación y la resistencia a enseñar algoritmos y tablas de memoria, lo que perjudica el desarrollo matemático de los niños. Se mencionó que este problema persiste a través de diferentes gobiernos, indicando una negación de la ciencia educativa.