En el programa "Tiempo de Ayuda Espiritual", Moemí Mancino dio la bienvenida a los oyentes con un mensaje centrado en la importancia de las palabras y su impacto en el corazón.
Mancino diferenció entre palabras que bendicen y alientan, y aquellas que manipulan o asustan, enfatizando la necesidad de buscar la palabra de Jesucristo como fuente de vida y paz. Hizo referencia al libro de Filipenses, capítulo 4, versículo 8, citando la enseñanza de Pablo sobre pensar en todo lo que es verdadero, honesto, justo, puro, amable y de buen nombre para alimentar el espíritu y la mente.
El programa continuó con una reflexión sobre cómo la mente y el corazón se ven afectados por lo que se ve y se piensa, instando a los oyentes a centrarse en pensamientos positivos y constructivos, evitando recordar experiencias negativas o deshonestas. Se hizo hincapié en la Biblia como una guía para encontrar palabras que ayudan y fortalecen la fe.