Suiza podría convertirse en el primer país del mundo en establecer un límite a su población y restringir la inmigración. Esta iniciativa surge como respuesta al crecimiento de un partido de extrema derecha y xenófobo.
El Partido Popular Suizo ha propuesto limitar la población a 10 millones de habitantes para el año 2035, buscando evitar el impacto negativo en el ecosistema y los servicios públicos. Actualmente, Suiza cuenta con 9,1 millones de habitantes. La propuesta será sometida a referéndum, y las encuestas previas arrojan un empate técnico.