Andrés Riesnick desafía a los defensores de la psicogénesis a debatir presentando evidencia científica sobre métodos de alfabetización.
Señala que los estudios controlados y aleatorizados demuestran la superioridad de los métodos fonéticos, pero sus oponentes se niegan a debatir por carecer de datos que respalden sus posturas. Menciona a Bercovich y Mariano Ardoz como personas que prometieron organizar debates sin éxito.
Riesnick critica la falta de rigor científico en la educación argentina y la resistencia a aceptar la evidencia disponible, que indica que el 95% de los niños pueden aprender a leer en primer grado.