El Papa León XIV se mostró cercano y divertido durante una audiencia en el Vaticano, intercambiando gestos amables con los embajadores y representantes presentes.
En particular, se destacó un momento de humor con un representante senegalés, Mbake Nyadye, que generó sonrisas entre los asistentes. El Papa también saludó y bendijo a los más pequeños, reafirmando la sonrisa como un símbolo de santidad.