La inauguración de la cruz en la torre de Jesucristo de la Sagrada Familia en Barcelona, bendecida por el Papa León XIV, congregó a miles de personas y autoridades, incluyendo a los reyes de España. El evento se describe como un espectáculo espiritual y artístico extraordinario.
La obra, que aún está en construcción, representa la visión de Gaudí de expresar la fe a través de la arquitectura. La presencia del Papa generó una gran devoción, similar a la que se anticipa en su próxima visita a Argentina.