Se cuestiona la narrativa de que las hijas de Maradona no hicieron nada para salvarlo, argumentando que no eran cirujanas ni médicas, y que incluso enfrentadas a su padre, la posible muerte podría haberles dolido.
Se critica la comodidad del equipo médico ante la ausencia de la familia y se menciona que las hijas eran bloqueadas cuando querían hablar con su padre.
Se recalca que el juicio se centra en los hechos ocurridos entre el 5 y el 25 de noviembre, y que la elección de Luque como médico fue de Maradona, mientras que Carlos Díaz, traído por Morla, les decía a las chicas que no fueran.