En el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, Dalma Maradona declaró como testigo, apuntando nuevamente contra el equipo médico. Sostuvo que los médicos forzaron la internación domiciliaria cuando existían otras alternativas, como la internación en una clínica, y que cortaron el contacto de las hijas con su padre.
Dalma relató que la última vez que vio a su padre con vida fue al salir de la clínica Olivos, y que el psicólogo Carlos Díaz le recomendó no visitarlo para no agobiarlo. También mencionó que advirtieron a los médicos sobre el mal estado de su papá en varias oportunidades.
Durante la audiencia, el fiscal Ferrari expuso un audio del Dr. Luque donde insultaba a las hijas de Maradona y expresaba cansancio. Ante esto, Dalma expresó: "Ojalá se hubiera corrido en ese momento y mi papá hoy estaría vivo". Se recuerda que Luque había negado dar un paso al costado, afirmando estar a la altura de las circunstancias.
Mario Baudi, representante de Diego Fernando, mencionó que declararán auditores médicos y que la internación en la casa de Tigre fue "paupérrima". Se busca determinar la responsabilidad de la familia en las decisiones médicas y quién autorizó el traslado de Maradona, así como la premeditación en su estado de salud que derivó en su muerte.