La tasa de fertilidad en India ha descendido a 1,9 hijos por mujer, situándose por debajo del nivel de reemplazo generacional y alertando sobre una futura contracción poblacional. Este fenómeno se atribuye en gran medida al aumento del acceso a la educación entre las mujeres, quienes priorizan sus carreras profesionales sobre la maternidad temprana.
El gobierno de Narendra Modi ha expresado preocupación por esta tendencia, que podría reducir la población india en cientos de millones para finales de siglo. Ante este escenario, estados como Andhra Pradesh han implementado incentivos económicos para el nacimiento de terceros y cuartos hijos, mientras otros como Goa, Karnataka y Telangana han abierto centros de fecundación in vitro para intentar frenar el envejecimiento poblacional.