India, el país más poblado del mundo, enfrenta una posible crisis demográfica debido a la drástica caída de su tasa de fertilidad, que se sitúa en 1,9 hijos por mujer, por debajo del nivel de reemplazo generacional. Cálculos de la ONU proyectan una reducción poblacional de cientos de millones para el año 2100.
El acceso a la educación para las mujeres jóvenes es un factor clave en esta tendencia, ya que posponen la maternidad para priorizar sus carreras profesionales. Las autoridades indias, lideradas por el primer ministro Narendra Modi, están considerando medidas para abordar esta situación, mientras algunas regiones ya implementan incentivos por nacimiento.