Se registraron graves incidentes de violencia durante las manifestaciones en México con motivo de la inauguración del Mundial. Grupos radicalizados, incluyendo docentes, protagonizaron enfrentamientos con la policía, lanzando ladrillos, piedras y bombas molotov.
Al menos 10 policías resultaron heridos y unas 20 personas fueron detenidas. Las imágenes de violencia son comparables a las más brutales vistas en Argentina. A pesar de los disturbios, las autoridades lograron mantener la seguridad en los accesos al estadio Azteca y en el fan fest del Zócalo. La jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum, estuvo presente en la celebración.