Mientras la fiebre mundialista crece, la situación en México se ve empañada por protestas de docentes que reclaman mejoras salariales.
Se estima que más de 6.000 docentes marcharon en la Ciudad de México, con la intención de llegar a las inmediaciones del Estadio Azteca y bloquear los accesos durante la inauguración del Mundial.
La policía ha desplegado un operativo para intentar contener las movilizaciones y evitar que interfieran con el evento deportivo.
Además de las protestas, se menciona la preocupante cifra de 1.8 homicidios por día en México, evidenciando problemas sociales subyacentes que el Mundial no logra opacar.