Se reitera que la prohibición de grabar y transmitir en vivo durante el Mundial está ligada a las políticas de FIFA y a las regulaciones de cada país, especialmente en lo referente a visas de trabajo y seguridad nacional.
Si bien FIFA no tiene poder de policía para deportar, las autoridades migratorias de Estados Unidos, Canadá y México sí pueden hacerlo. La clave es si la actividad se considera laboral y si se posee la visa correspondiente.