Se continúa la recorrida por el gimnasio gratuito en la playa de Miami. Se observa el equipamiento disponible y se destaca la ausencia de personal de custodia, apelando a la buena voluntad de los usuarios. Se menciona la presencia de policías en la zona, aunque su rol en la supervisión del gimnasio no está claro.
Un turista español comparte su rutina de ejercicios en el lugar, adaptando sus entrenamientos habituales a las condiciones disponibles. Se comenta sobre el clima caluroso y la influencia de la comida rápida en la dieta de quienes vacacionan en la ciudad.