Se reportan problemas de organización en el Estadio Azteca durante el Mundial, a pesar de la buena voluntad del personal y los voluntarios. La falta de previsión se evidencia en demoras para la acreditación (3-4 horas) y en el acceso al estadio.
Los asistentes no contaban con información clara sobre qué objetos se podían ingresar, y se reportó falta de baños disponibles en el entretiempo, con los baños químicos disponibles sobrepasados. Se sugiere que la situación en Estados Unidos será diferente, indicando una necesidad de corrección en la organización actual.