El Estadio Azteca enfrenta problemas relacionados con la venta de palcos, un lío que involucra a la FIFA y a los compradores originales que adquirieron derechos por 99 años. La FIFA ha intervenido, destinando una considerable suma de dinero para resolver la situación y permitir la venta de palcos para el público general.
A pesar de las controversias, se espera que el evento se desarrolle con tranquilidad. Históricamente, México ha sido sede de tres mundiales, pero nunca ha ganado el partido inaugural.