El diamante Taylor Barton, de 68 kilates, fue un obsequio de Richard Burton a Elizabeth Taylor por un millón de dólares. Su primera aparición pública fue en el cumpleaños de Grace Kelly, princesa de Mónaco, donde Taylor lo lució en un collar diseñado por Cartier.
La joya viajó de forma segura desde Estados Unidos hasta Mónaco para este evento. Tras la muerte de Taylor, el diamante fue vendido en subasta por 11.800.000 dólares a un comprador anónimo en diciembre de 2011.