Los pastores dirigen una oración para consagrar un vaso con agua, pidiendo que sea un elemento de sanación y liberación de males espirituales, físicos y mentales para quienes lo beban.
Se ora también por las familias, la salud y la economía de los televidentes, así como por objetos personales como fotos y prendas de ropa, invocando la autoridad divina para bendecir y liberar de todo mal.