Se revela que la zona de "Guachitas", cercana a la casa de Barrelier, es conocida por funcionar como prostíbulo y albergar otros lugares similares, lo que refuerza la hipótesis de trata de personas.
Los vecinos confirman la existencia de numerosos bares y departamentos que ofrecen servicios sexuales, operando a la vista de todos o de forma más discreta.
Se plantea la posibilidad de que los mismos padres estén involucrados en redes de trata y abuso, y se menciona la conexión con el caso de Agostina, sugiriendo que Barrelier podría haber sido un captador para estas organizaciones.