Se revela una presunta red de mafia en Córdoba con vínculos a barras bravas y políticos locales, además de estar relacionada con el narcotráfico y la trata de personas. Los comerciantes de la ferretería temen represalias por hablar sobre el caso.
Se menciona que Barrelier, a pesar de no ser oriundo de la zona, era conocido y tenía contactos, lo que sugiere que podría haber sido un "puntero" o "capanga" con influencia en distintas áreas. La investigación sugiere que Barrelier tenía un importante respaldo.