Manuel Adorni enfrenta la posibilidad de haber incurrido en una omisión de gravamen, según sus propias declaraciones. Al rectificar sus declaraciones juradas antes de ser intimado por el fisco, podría evitar multas y sanciones penales.
La AFIP y ARCA no habían detectado previamente estas omisiones. La corrección voluntaria le permitiría a Adorni cerrar el capítulo fiscal, aunque la causa penal por enriquecimiento ilícito y la justificación del origen de sus fondos seguirían vigentes. La normativa actual, especialmente con la "inocencia fiscal", eleva los montos para considerarse delito penal tributario.