Se describe el desarrollo de Puerto Madero, destacando su transformación de antiguos docks a un barrio moderno con alto valor inmobiliario.
Se menciona que, a pesar de su exclusividad, ya no es un barrio cerrado y se compara su valor por metro cuadrado con el de Barrio Parque.
Se recuerda el proyecto iniciado en el gobierno de Carlos Menem y la falta de un río apto para el uso recreativo, a pesar de los avances.