La previa del Mundial en México se ve empañada por diversas protestas que generan incertidumbre sobre el normal desarrollo de los eventos. La jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum, intenta llevar tranquilidad, pero la conflictividad social persiste.
Las protestas más fuertes son las de los docentes, quienes llevan semanas acampando en la Plaza del Zócalo. A ellas se suman las de familiares de desaparecidos y víctimas de la violencia, quienes reclaman por los más de 130.000 desaparecidos en el país, muchos vinculados al crimen organizado.
También se manifiestan familiares de los 43 estudiantes desaparecidos en Ayotzinapa en 2014. Estas movilizaciones complican el tránsito en la Ciudad de México y podrían afectar el acceso a los estadios, a pesar de las garantías ofrecidas por Sheinbaum.