La Ciudad de México se prepara para el inicio del Mundial 2026 en medio de un clima de tensión social. Diversos gremios, incluyendo maestros y personal de medicina, han acampado en las afueras del Zócalo y amenazan con bloquear accesos al estadio Azteca, buscando visibilizar sus reclamos en un contexto de alta exposición mediática.
Ante la posibilidad de conflictos, la presidenta Claudia Sheinbaum decretó asueto para mañana en oficinas públicas y clases, con el objetivo de reducir el movimiento en la ciudad. A pesar de la fiebre mundialista, se espera que mañana sea un día clave en cuanto a manifestaciones sociales, con agrupaciones que buscan boicotear el partido inaugural.